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Cáncer

Señales de Alarma

La información adecuada sobre cuáles son los síntomas que con mayor frecuencia acompañan a las enfermedades cancerosas y la concienciación sobre la necesidad de acudir al médico, son fundamentales para establecer un diagnóstico lo más temprano posible de la enfermedad.

Los síntomas a los que se debe prestar más atención por poder corresponder a un cáncer son:

Un bulto o nódulo. Una herida o úlcera que no cicatriza (incluyendo las úlceras de la boca).
Un dolor persistente en el tiempo.
Una mancha o lunar que cambia de forma, tamaño y/o color.
Sangrado o hemorragias anormales.

Tos y/o ronquera persistente.
Cambios en los hábitos urinarios o intestinales.
Pérdida de peso no justificada.

La supervivencia de los distintos cánceres depende de varios factores, los más importantes son los siguientes:

Localización y tamaño del tumor.
Tipo de tejido que lo forma.
Fase o etapa en la que se encuentre el tumor (estadio clínico).

Señales de Alarma


Agresividad del mismo.
Tratamiento empleado.

Generalmente, un tumor en sus estadios iniciales tiene mejor pronóstico que aquel que se encuentra en las fases más avanzadas y se ha diseminado a los distintos órganos.

Algunos tumores se pueden detectar en fases muy precoces, incluso antes de que comiencen a invadir el órgano sobre el que asientan. Esto es posible en el cáncer de mama con la mamografía, en el de cérvix con la citología y en el de colon con el test de sangre oculta en heces.

En el resto de los tumores no existe la posibilidad de realizar una prueba que facilite su diagnóstico precoz. Sin embargo, muchos de ellos pueden dar lugar a síntomas más o menos específicos, que cuando se aprecian es importante acudir al médico para que valore la necesidad de realizar estudios y llegar a conocer la causa de dicho síntoma.

Bulto o nódulo. Una herida o úlcera que no cicatriza (incluyendo las úlceras de la boca).


La aparición de un nódulo o bulto en alguna zona del organismo, así como la persistencia de una herida en la piel o una llaga en la mucosa de la boca, que no cura, debe ser siempre indicativo de consulta médica.

Aunque la mayoría de los bultos o nódulos suelen ser manifestaciones de enfermedades benignas, en todos los casos debe descartarse la existencia de una lesión maligna. Para ello el médico realiza una serie de pruebas diagnósticas encaminadas a buscar la causa de dicha lesión.

Entre las enfermedades cancerosas que cursan con un nódulo, que puede ser detectado por la persona, destacan los cánceres de mama, testículo y sistema linfático.

Dolor persistente en el tiempo.


El dolor suele ser un síntoma inespecífico que acompaña a multitud de enfermedades benignas. En la mayoría de las ocasiones se trata de un dolor agudo (duele durante un periodo de tiempo más o menos corto) y desaparece bien espontáneamente o bien con tratamiento sintomático (analgésicos).

Sin embargo, cuando el dolor persiste durante días o no cede al tratamiento habitual, es importante que el médico valore el origen del mismo y descarte la existencia de un tumor.

Mancha o lunar que cambia de forma, tamaño y/o color.


Cuando una mancha o lunar se hace irregular, crece, cambia de color y/o duele o pica puede indicarnos que dicha lesión se está malignizando (melanoma).
El aspecto que con más frecuencia presentan los melanomas, viene definido por la regla del A, B, C, D (iniciales de las características de las lesiones):

A: asimetría.
B: bordes irregulares.
C: color variado (una misma lesión presenta diversos colores).
D: diámetro mayor de 6 mm.
Cualquier lesión que presente alguna de estas características debe ser consultada con el dermatólogo con la mayor brevedad posible para llegar a un diagnóstico temprano.

Sangrado o hemorragias anormales.


Una hemorragia vaginal, con la orina, con las heces, con el esputo, etc. puede ser un síntoma de una enfermedad benigna, pero también puede ser un síntoma de un tumor maligno que se origina en el útero, vejiga, colon o pulmón. Cuando aparece un sangrado es fundamental acudir cuanto antes al médico para que estudie el origen del mismo.

Si la hemorragia persiste y no se realiza un diagnóstico y tratamiento puede dar lugar a una anemia más o menos importante según la duración y la cuantía de la pérdida de sangre.

La pérdida de sangre vaginal (metrorragia) se manifiesta como sangrados entre reglas o tras las relaciones sexuales. En una mujer menopáusica, cualquier sangrado debe ser estudiado y valorado por un ginecólogo.

La hemorragia urinaria se manifiesta por aparición de sangre con la orina. Puede ser debida a una infección de la vejiga. En este último caso, cederá con tratamiento antibiótico en unos días. Si persiste es importante realizar estudios para conocer el origen de dicha hemorragia.

La hemorragia del tubo digestivo (rectorragia) puede observarse como sangre roja, cuando el sangrado es próximo al ano o mezclado con las heces dando lugar a deposiciones de color negro (melenas) cuando es en colon ascendente o transverso.

Una hemorragia es un síntoma que es necesario consultar con el médico para su valoración.

Tos y/o ronquera persistente.


Una ronquera (disfonía) que persiste durante más de 2 semanas y que no cede con tratamiento sintomático debe ser estudiada minuciosamente por el otorrinolaringólogo.

Cuando aparece tos persistente o se incrementa en un paciente que previamente la padecía (enfermedad crónica) es importante consultar con su médico, fundamentalmente, si es fumador.

Cambios en los hábitos urinarios o intestinales.


Cuando aparecen síntomas nuevos que antes no existían como disminución de la fuerza del chorro al orinar, escozor, ganas de orinar por la noche (nicturia) debe consultarlo con su urólogo. En la mayoría de las ocasiones puede tratarse de una lesión benigna, pero es preciso realizar un diagnóstico cuanto antes.

La modificación de los hábitos intestinales (pasa del estreñimiento a la diarrea y viceversa), la alternancia de los mismos, la estrechez de las heces, la sensación de evacuación incompleta (tenesmo) indican la necesidad de un estudio y valoración de dichos síntomas para descartar la existencia de un cáncer colorrectal.

Pérdida de peso no justificada.


La pérdida de peso injustificada, es decir, se pierde peso incluso sin hacer dieta y a pesar de mantener los mismos hábitos alimenticios y sin incrementar la actividad física, puede ser indicativo de un proceso maligno.
Se trata de un síntoma inespecífico que siempre debe estudiarse cuando aparece, sobre todo si va acompañado de otros síntomas como dolor, hemorragia, tos, etc.


Fuente: Todo Cancer
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