Afecta a las glándulas suprarrenales, situadas en el extremo superior de cada riñón. Estas glándulas secretan hormonas como la adrenalina (que afecta a la presión arterial y la frecuencia cardiaca) así como corticosteroides, andrógenos y mineralocorticoides entre otros.
Se considera una insuficiencia corticosuprarrenal que se produce cuando las glándulas suprarrenales secretan cantidades insuficientes de hormonas corticosteroides.
CAUSAS
La deficiencia en la producción de corticosteroides se debe, en 30% de los casos al cáncer, amiloidosis, infecciones como tuberculosis o por otras enfermedades. En 70% la causa se desconoce a ciencia cierta, pero se sospecha que las glándulas son destruidas por una reacción autoinmune.
En los casos de aquellas personas que toman corticosteroides y los dejan bruscamente después de un mes o más, las glándulas suprarrenales son incapaces de producir sus propios corticosteroides en cantidades suficientes durante varias semanas, incluso meses, dependiendo de la dosis y la duración del tratamiento.
Algunos medicamentos para tratar infecciones producidas por hongos pueden obstruir la producción natural de corticosteroides y provocar una insuficiencia corticosuprarrenal.
SÍNTOMAS
Debilidad
Dolores musculares
Cansancio
Mareo (al incorporarse)
Pigmentación
Piel bronceada u oscura
Pecas negras en frente, cara y hombros
Coloración azul alrededor de los pezones, labios, boca, recto, escroto o vagina.
Deshidratación
Pérdida de peso
Náusea
Vómito
Diarrea
Intolerancia al frío
FACTORES DE RIESGO
PREVENCIÓN
El déficit de hormona corticosteroide causa que el organismo excrete grandes cantidades de sodio y retenga el potasio. Los riñones son incapaces de concentrar la orina lo cual provoca deshidratación y micción excesiva. La deshidratación aguda y la baja concentración de sodio en sangre reducen el volumen circulatorio y pueden terminar en shock.
Este trastorno también contribuye a generar una extrema sensibilidad a la insulina y debido a ello las concentraciones de azúcar en sangre pueden descender peligrosamente. La falta de azúcar impide que el cuerpo transforme las proteínas en hidratos de carbono, combata las infecciones y cicatrice las heridas correctamente. Los músculos se debilitan, incluido el corazón, el cual es incapaz de bombear sangre de manera adecuada.
Si no se trata la enfermedad, pueden aparecer dolores abdominales intensos, debilitamiento profundo, presión arterial muy baja, insuficiencia renal y el shock ya mencionado.
DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
Diagnóstico
Debido a que los síntomas son sutiles y se inician lentamente con frecuencia pasan inadvertidos. Un estado de estrés intenso a causa de una intervención quirúrgica o enfermedad grave los evidencia y desencadena una crisis.
Los análisis de sangre pueden revelar carencia de corticosteroides, especialmente cortisol, así como un valor bajo de sodio y uno alto de potasio.
La determinación de urea y creatinina en sangre ayudan a medir la función renal y señalan si los riñones están trabajando correctamente. En todo caso es preciso consultar al médico para que aconseje los estudios pertinentes.
Tratamiento
Está indicado tratamiento con medicamentos con el fin de normalizar la excreción de sodio y potasio. En la mayoría de los casos el tratamiento debe continuar de por vida y requerir dosis mayores cuando el cuerpo esté sometido a estrés, como consecuencia de una enfermedad. Pese a ello, las perspectivas de vida normal son excelentes. Para mayor información no olvide consultar a su médico.