El Síndrome de Intestino Irritable (SII), es un problema de tipo funcional que se caracteriza por dolor abdominal y alteración de los movimientos o hábitos intestinales sin lesión orgánica aparente. El Dr. Osler médico Ingles del siglo XIX, padre de la medicina interna acuñó, en 1892, el término de “colitis mucosa”, cuando describió una enfermedad caracterizada por la presencia de evacuaciones con moco (mucorrea) y dolor abdominal parecido al cólico, con una alta asociación a problemas psicológicos. Desde esa época este síndrome (conjunto de síntomas y signos) se le ha conocido en forma coloquial como “colon irritable, espástico, nervioso o simplemente colitis”.
CAUSAS
Se han propuesto 3 teorías de las posibles causas del SII que se visualizan como un complejo de 3 partes:
Alteración de los movimientos del aparato gastrointestinal. El intestino está regulado por el sistema nervioso central y periférico a través de los movimientos producidos por la contracción de los músculos lisos.
Aumento del dolor visceral, es decir de los intestinos, el cual se incrementa por varios factores: distensión importante o contracción severa del tubo digestivo.
Problemas psicológicos.
SÍNTOMAS
Las personas con este padecimiento, a pesar de que presentan una buena apariencia, sufren de ansiedad y/o tensión.
Además, al momento de la exploración física hay aumento de sensibilidad o dolor en el cuadrante inferior izquierdo del abdomen, o en el “marco” del abdomen.
Las personas que presenten algunos de los síntomas descritos, deberán acudir con el médico gastroenterólogo, quien realizará una evaluación de la sintomatología y de acuerdo con la historia clínica de paciente, determinará la conducta a seguir, así como un plan de evaluación y tratamiento.
En algunos estudios realizados se estima que del 20 al 50 por ciento de las consultas al gastroenterólogo se relacionan con síntomas relacionados con el Síndrome de Intestino Irritable (SII).
FACTORES DE RIESGO
PREVENCIÓN
DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
Diagnóstico
Para diagnosticar el SII, se deben excluir otro tipo de problemas orgánicos sin evidencia de alteración estructural o de movimiento de tipo específico, es decir, los movimientos que se producen en el intestino, de mezcla o propulsión por lo que el SII es una enfermedad con diagnóstico de tipo clínico, por lo que se basa en los signos, síntomas y datos de laboratorio.
Dr. Manning (médico fisiólogo) y colaboradores establecieron 6 criterios para distinguir el SII de un problema intestinal orgánico.
Estos criterios ayudan a definir la enfermedad:
Dolor asociado a movimientos intestinales frecuentes
Dolor asociado con pocos movimientos intestinales
Dolor que mejora al defecar
Distensión abdominal visible
Sensación de evacuación incompleta más del 25% de las veces
Moco al evacuar en más del 25% de las veces
Existen otros criterios conocidos como “Roma”, ya que fue en esa ciudad donde se establecieron, y que deben de estar presentes en forma continua o recurrente por lo menos durante 3 meses:
Dolor abdominal o malestar caracterizado por lo siguiente:
Mejora al evacuar
Asociado con cambios en la frecuencia de evacuación
Asociado con cambio en la consistencia de las heces
Una o varias de las siguientes características, más del 25% de las veces:
Frecuencia alterada en evacuaciones
Alteración en la forma de las heces
Alteración en el paso de las heces
Mucorrea (mucho moco al defecar)
Distensión abdominal o sensación de distensión.
Tratamiento
Para aplicar un tratamiento eficiente, es necesario descartar otros problemas que pueden relacionarse con el SII, tales como:
Cólico de la vesícula biliar (cálculos o piedras)
Problemas de circulación sanguínea (personas mayores)
Desarrollan píldora contra los piojos
Un medicamento de administración oral llamado Ivermectin es más efectivo en la eliminación de los piojos que el tratamien...