El factor IX es una proteína que se produce naturalmente en el cuerpo. Ayuda a la sangre a formar coágulos para parar el sangrado. Las inyecciones de factor IX se usan para tratar la hemofilia B, que a veces se llama la enfermedad de Navidad.
Las inyecciones de un tipo de factor IX, llamado factor IX complejo, también se usan para tratar a algunas personas con hemofilia A.
Si algo de la información en este folleto le causa preocupación especial o si desea más información acerca de su medicamento y su uso, consulte con su médico, enfermera o farmacéutico. Recuerde, mantenga éste y todos los demás medicamentos fuera del alcance de los niños y nunca comparta sus medicamentos con otras personas.
ANTES DE USAR
Dígale a su médico, enfermera y farmacéutico si usted . . .
es alérgico a cualquier otro medicamento, ya sea recetado o no;
está embarazada o piensa quedar embarazada mientras esté usando este medicamento;
está dando el pecho;
está usando cualquier otro medicamento recetado o no;
tiene cualquier otro problema médico, especialmente coágulos de sangre o problemas médicos causados por coágulos de sangre (o historial de).
USO APROPIADO
Algunos medicamentos dados por inyección también pueden ser dados en la casa a los pacientes que no necesitan estar en el hospital por el plazo completo del tratamiento. Si está usando este medicamento en la casa, asegúrese de que entiende claramente y siga las instrucciones de su médico cuidadosamente.
Para preparar este medicamento:
Saque el medicamento seco y el líquido de la refrigeradora y déjelos alcanzar temperatura ambiente, como haya indicado su médico.
Cuando inyecte el líquido en el medicamento seco apunte el líquido contra la pared del recipiente del medicamento seco para impedir que se haga espuma.
Rote el recipiente suavemente para disolver el medicamento. No agite el envase.
Use este medicamento en seguida. No se debe guardar por más de 3 horas después de que haya sido preparado.
Con este medicamento se deben usar una jeringa de plástico y una aguja de filtro que se tiran a la basura. De lo contrario, el medicamento podría pegarse adentro de una jeringa de vidrio y no recibiría una dosis completa.
No vuelva a usar las jeringas y agujas. Ponga las jeringas y agujas usadas en un recipiente tapado que las agujas no puedan perforar, entonces tire el recipiente a la basura. De lo contrario, tire las jeringas usadas a la basura como le indicó su médico, enfermera o farmacéutico.
Si se le pasa una dosis de este medicamento, consulte con su médico lo antes posible para que le dé instrucciones.
Para guardar este medicamento:
Guarde fuera del alcance de los niños. Algunos productos de Factor IX deben ser guardados en el refrigerador y otros pueden ser guardados a temperatura ambiente por periodos cortos de tiempo. Guarde este medicamento siguiendo las indicaciones del médico o del fabricante. No conserve medicamentos cuya fecha haya expirado o que no necesita más. Asegúrese de desechar sus medicamentos en un sitio fuera del alcance de los niños.
PRECAUCIONES
Los productos de Factor IX son hechos con sangre humana y tratados para eliminar cualquier virus posible. Sin embargo, debe recibir las vacunas de hepatitis A y de hepatitis B cuando comience a usar este medicamento.
Después de un tiempo, su cuerpo puede adquirir una defensa (anticuerpo) contra este medicamento. Dígale a su médico si este medicamento no parece estar funcionando tan bien como de costumbre.
Debe llevar identificación que diga que tiene hemofilia A o hemofilia B. Si tiene alguna pregunta acerca del tipo de identificación que debe llevar, consulte con su médico, enfermera o farmacéutico.
EFECTOS LATERALES
Efectos secundarios que deben ser informados a su médico inmediatamente
Señales de una reacción alérgica -- menos comunes o raras -- Cambios en el color del cutis; respiración rápida o irregular; inflado o hinchazón de los párpados o alrededor de los ojos; falta de aire, respiración difícil, tensión en el pecho o respiración con ruido; Salpullido, ronchas o comezón
Más comunes -- Sangre en la orina o las heces; color azulado (especialmente en las manos y los pies); sangrado continuo de los lugares de la inyección, las encías o la capa interna de la nariz o la boca; convulsiones; mareos o vahídos, especialmente al levantarse de una posición recostada o sentada; aumento en el ritmo del corazón; parches grandes azules o violáceos en la piel (en el lugar de la inyección); náuseas o vómitos; dolores en el pecho, ingle o piernas (especialmente las pantorrillas); dolor o presión muy fuerte en el pecho, cuello, espalda o brazo izquierdo; dolor de cabeza muy fuerte y repentino; falta de aire o respiración rápida; balbuceo repentino y sin explicación, cambios en la visión o debilidad o adormecimiento en el brazo o la pierna; pérdida repentina de la coordinación
Menos comunes -- Quemazón o ardor en el lugar de la inyección; cambios en la presión o el pulso; escalofríos; sueño; fiebre; dolor de cabeza; enrojecimiento de la cara; falta de aire
Otros efectos secundarios no listados arriba también pueden ocurrir en algunos pacientes. Si nota cualquier otro efecto, consulte con su médico, enfermera o farmacéutico.