Los laxantes lubricantes rectales se usan como enema para producir evacuaciones del intestino dentro de un período corto.
Los laxantes rectales pueden dar alivio en muchas situaciones, tales como:
antes de dar a luz.
por unos días despúes de dar a luz.
preparación para un examen o cirugía.
después de cirugía cuando se debe evitar el esforzamiento.
estreñimiento causado por otros medicamentos.
Mucha gente abusa de los productos laxantes. Tal práctica frecuentemente lleva a la dependencia de la acción laxante para producir una evacuación del intestino. En casos muy serios, el sobreuso de algunos laxantes ha causado daño a los nervios, músculos y tejido del intestino.
Si algo de la información en este folleto le causa preocupación especial o si desea más información acerca de su medicamento y su uso, consulte con su médico, enfermera o farmacéutico. Recuerde, mantenga éste y todos los demás medicamentos fuera del alcance de los niños y nunca comparta sus medicamentos con otras personas.
ANTES DE USAR
No se deben dar laxantes a niños pequeños (hasta los 6 años de edad) a menos que hayan sido recetados por su médico.
El niño puede tener una condición que necesite otro tratamiento.
Si es así, los laxantes no ayudarán, y hasta podrían causar efectos no deseados o empeorar la condición.
Si está usando este medicamento sin receta, lea y siga cualquier advertencia en la etiqueta cuidadosamente.
Debe ser especialmente cuidadoso si usted . . .
es alérgico a cualquier otro medicamento, ya sea recetado o no;
está embarazada, piensa quedar embarazada o está dando el pecho;
está usando cualquier otro medicamento recetado o no;
tiene cualquier otro problema médico, especialmente apendicitis (o señales de), bloqueo del intestino o sangrado del recto por causas desconocidas.
Si tiene alguna pregunta, consulte con su médico, enfermera o farmacéutico.
USO APROPIADO
Este medicamento usualmente viene con indicaciones para el paciente. Léalas con cuidado antes de usar este medicamento. Lubrique el ano con jalea de petróleo antes de insertar el aplicador del enema. Inserte suavemente la punta rectal del aplicador del enema para evitar dañar la pared rectal.
Frecuentemente se pueden obtener resultados en 2 a 15 minutos.
Para guardar este medicamento:
Guarde fuera del alcance de los niños. Alejado del calor y la luz directa. No lo guarde en el baño, cerca del lavaplatos en la cocina o en otros sitios húmedos. El calor o la humedad pueden deteriorar el medicamento. No conserve medicamentos cuya fecha haya expirado o que no necesita más. Asegúrese de desechar sus medicamentos en un sitio fuera del alcance de los niños.
PRECAUCIONES
No use un laxante:
si tiene señales de apendicitis o inflamación del intestino.
con más frecuencia de lo que recetó su médico. Esto es cierto aún cuando no haya tenido resultados del laxante.
si no lo necesita.
si no tiene una evacuación del intestino por uno o dos días.
Si nota un cambio repentino en sus hábitos o función del intestino que dura más de 2 semanas, o si sigue volviendo de tanto en tanto, consulte con su médico antes de usar un laxante. Esto permitirá que se determine la causa de su problema antes de que se vuelva más serio.
Consulte con su médico si nota sangrado, ampollamiento, dolor, quemazón o comezón del recto u otra señal de irritación no presente antes de que empezara a usar este medicamento.
EFECTOS LATERALES
Efectos secundarios que deben ser informados a su médico
Menos comunes -- Sangrado, ampollamiento, quemazón, comezón o dolor rectal
Efectos secundarios que usualmente no requieren atención médica
Estos posibles efectos secundarios pueden desaparecer durante el tratamiento; sin embargo, si continúan o son molestos, consulte con su médico, enfermera o farmacéutico.
Menos comunes -- Irritación de la piel alrededor del área del recto
Otros efectos secundarios no listados arriba también pueden ocurrir en algunos pacientes. Si nota cualquier otro efecto, consulte con su médico, enfermera o farmacéutico.