• Leucemia
  • Gastritis
  • Cancer de mama
Follow Me on Pinterest
Salud Infantil

Reflujo en los bebés

Pin It

Los padres suelen atormentarse al ver al bebé regresar la leche de forma constante, los padres primerizos se alarman aún más. Buches, pequeños vómitos, o expulsión de leche, es lo que se llama reflujo

¿Qué es el reflujo?

Es la devolución del contenido gástrico a través del esófago hacia la boca, en lugar de continuar hacia abajo a través del sistema digestivo.

Es un problema que le sucede mayormente a niños menores de un año, no es alarmante, no obstante se debe atender adecuadamente. Este padecimiento se presenta porque el esfínter esofágico inferior, anillo de músculos que permite el paso de los alimentos del esófago al estómago y que al contraerse evita que regresen, no ha madurado totalmente y carece de la fuerza necesaria para mantenerse cerrado.

En sus primeros meses de vida los recién nacidos, se alimentan únicamente de leche, al ingerirla suelen expulsarla inmediatamente, a su vez este liquido produce acidez debido al contacto que tuvo con los ácidos estomacales encargados de iniciar la digestión de los nutrientes. Cuando el reflujo ocurre de manera constante puede generar lesiones en el esófago, debido a que es una parte del sistema digestivo que no está preparada para el paso de sustancias ácidas. Causando posible retraso en el crecimiento por la falta de los nutrientes necesarios para el bebé.

Reflujo en los bebés



En algunos casos produce consecuencias en la salud y la nutrición. Basta seguir las medidas preventivas para contrarrestar posibles efectos negativos.

¿Cómo puedo evitarlo?

Suministrarle en pequeñas cantidades la comida, a fin de no recargar el estómago y facilitar el trabajo al esfínter esofágico inferior.

Después de alimentarlo, se debe poner al bebé en posición vertical durante 1 o 2 horas, para que sea un poco más difícil el retorno de los alimentos.

Si ya consume papillas, prepararlas más espesas, ya que esto dificulta su retorno al esófago.

Cuando haga la siesta acuéstelo de lado para evitar que al devolver el alimento pase a las vías respiratorias y se ahogue.

Evite ponerle ropa ajustada o muy tallada, para que no apriete su estomago.

El reflujo desaparece en la mayoría de los casos entre los 6 y 12 meses de edad, justo cuando los músculos del sistema digestivo pueden hacer su función y realizar bien su trabajo. Si el problema persiste consulte al pediatra.



Fuente: Salud.com
Salud Infantil de la A a la Z:
Más Artículos de Salud Infantil