Con el cambio de estación, los que sufren estos males se preocupan ante un fenómeno que crece; razones y tips para tener en cuenta a la hora de prevenir
El otoño se aproxima y el temor por la gripe y las alergias empiezan a ser tema de conversación entre quienes suelen padecer estos incómodos males.
En la actualidad, cerca del 30% de la población mundial sufre de alergias y existen varios tratamientos para superar o controlar los problemas de acuerdo con las características de cada paciente, pero lo que llama la atención es que, cada vez más, los riesgos son mayores en relación a la calidad de vida y los cambios a nivel ambiental.
El Dr. Samuel Azar, director de la Estación Aerobiológica Buenos Aires y miembro de la Red de Alergología, explicó al periódico lanacion.com, que en las próximas décadas podría verse un notable aumento en los casos de enfermedades transmitidas por vectores de no existir medidas que contengan el avance de los cambios en el medio ambiente. Se estima que la mitad de la población del planeta podría llegar a sufrir por alguna alergia en un futuro no muy lejano.
"El aumento en la humedad promueve una multiplicación de los hongos que están en el ambiente y esos hongos no sólo pueden generar alergias, sino que, además, pueden ser tóxicos", alerta Azar, neumonólogo y especialista en enfermedades alérgicas. "Además, los tipos de patrones de viento y las temperaturas pueden producir un corrimiento de las especies que generan estas reacciones", agrega.
"En la actualidad, los niños vienen al mundo con 300 sustancias químicas en su organismo que no existían cuando nacieron sus abuelos", advierte Azar, neumonólogo y especialista en enfermedades alérgicas.
La Dra. Adriana Grebnicoff, coordinadora del programa de Salud Ambiental Infantil de la Ciudad de Buenos Aires, concuerda con la influencia de los cambios climáticos en la salud de las personas y explica que virus como la gripe suelen ser característicos de zonas subtropicales. En la actualidad, la Argentina tiende a acercarse a este tipo de temperaturas y esto favorece la propagación. El dengue y el paludismo, en este aspecto, son los máximos temores.
Las condiciones de vida en las ciudades es otro de los factores a tener en cuenta. "La contaminación atmosférica genera, además de monóxido de carbono, un material particulado que incide de manera negativa en los pulmones y puede perjudicar, sobre todo, a quienes poseen alguna afección previa", explica Grebnicoff.
Los síntomas más comunes de la alergia son: ojos llorosos, ojeras, escozor en la nariz, ojos y el paladar.
Presión en la nariz y los pómulos, congestión de oído, secreción por la nariz, nariz congestionada, aumento de tos, dolor de garganta, estornudo, escozor, resfrío.
Recomendaciones para prevenir alergias:
• Evite cambios bruscos de temperatura. Evite ambientes muy húmedos. No se abrigue en exceso. No tome bebidas demasiado frías.
• Mantenga la higiene de las manos.
• Mantenga a las mascotas fuera de la cama (en especial a los gatos).
• Compre juguetes lavables para los niños y no de peluche.
• Cumpla con los esquemas de vacunación (sobre todo en menores de 2 años y mayores a 65)
• No fume y aléjese de ambientes compartidos con fumadores. Mantenga los ambientes ventilados
• Consulte lo antes posible al médico, ante los primeros síntomas.