Un nuevo estudio asegura que los hombres que beben cerveza o alcohol con frecuencia, podrían enfrentar un mayor riesgo de desarrollar diversos tipos de cáncer.
Durante los últimos años ha existido un debate entre los beneficios o efectos perjudiciales que tiene la cerveza en la salud. Por un lado está el grupo que la considera una de las bebidas más sanas que existen por los nutrientes que la componen y, por otro quienes la consideran sinónimo de problemas relacionados especialmente con el campo de la nutrición.
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad McGill, en Montreal, que incluyó a casi 3.600 hombres canadienses, de 35 a 70 años, descubrió que aquellos que bebían como promedio un trago al día, tenían riesgos más elevados de padecer un número de cánceres, que los hombres que bebían ocasionalmente o nunca. Entre éstos figuraban: cánceres de esófago, estómago, colon, pulmón, páncreas, hígado y próstata.
Cuando los investigadores observaron tipos individuales de alcohol, sólo la cerveza y los destilados fueron asociados a riesgos elevados de cáncer, no así el vino. En general, las posibilidades aumentaron en relación con el consumo de alcohol durante la vida, según descubrimientos publicados en el estudio Prevención y Detección del Cáncer.
Muchos estudios han sugerido que beber moderadamente (no más de un trago o dos por día), puede ser un hábito saludable, particularmente en el caso de riesgo de enfermedades del corazón. Pero el estudio actual sugiere que aún los niveles de ingesta moderados están asociados a riesgos mayores de ciertos cánceres, al menos cuando se bebe cerveza o destilados.
Ante la pregunta sobre si los bebedores moderados deberían limitarse, los investigadores señalaron que no puede ser respondida por un solo estudio.