Como cada año el protector solar se convierte en un amigo necesario para protegernos de las radiaciones del astro rey.
Necesario para la vida, el sol en exceso puede ser profundamente dañino para la salud a largo plazo. Entrevistamos al dermatólogo Emilio Carranza sobre las precauciones más importantes a tomar durante la candente temporada.
¿Por qué es peligroso abusar del sol?
Permanecer mucho tiempo bajo el sol y sin ningún tipo de protección puede causar erisipela e, incluso, quemaduras de segundo grado. Pero el peligro mayor se manifiesta a largo plazo: envejecimiento precoz, aparición de manchas oscuras y lo más grave: el melanoma, el cáncer de piel más maligno.
¿Qué tipo de pieles son las más delicadas?
Las más claras y las pelirrojas porque no contienen cantidades suficientes de melanina. La melanina es un pigmento oscuro que nos protege de los rayos ultravioleta y se encuentra en grandes cantidades en las personas mestizas y de color. Las personas muy blancas la tienen en pequeñas proporciones, razón por la que se queman con facilidad (tienen grandes eritemas) pero no se broncean. Las pieles blancas son más proclives a las pecas, a las arrugas (fotoenvejecimiento) y al cáncer de piel si no se protegen debidamente. Las personas que corresponden a este grupo deben usar como mínimo un protector solar factor 30 cuando van a la playa, y 15 durante el resto del año.
¿Los niños y jóvenes menores de 18 son más sensibles al sol?
Definitivamente. Sus pieles son más delgadas y contienen menos grasa, lo que las vuelve más vulnerables a la radiación solar. Según muestran las estadísticas, las quemaduras y ampollas sufridas a edades tempranas pueden degenerar en cáncer de piel a largo plazo. No es recomendable que un bebé menor de seis meses acuda a la playa ni que use protector solar porque su piel no tiene la capacidad para absorber adecuadamente este producto y puede causarle irritación.
¿Los rayos ultravioleta pueden originar alergias en la piel?
Sí. Durante la temporada de verano aumentan los casos de dermatitis (erupciones polimorfas solares o lumínicas). Éstas son una clase de reacción alérgica a la piel como las que se producen al contacto con sustancias irritantes como detergentes o cosméticos. Aparecen en las zonas descubiertas, especialmente en los pómulos, nariz, frente o antebrazos. Se presenta tanto en la piel blanca como oscura. El uso del protector es la mejor forma de prevenirla.
¿Qué tipo de protector recomienda?
En general se sugiere un factor de protección quince y con defensa anti UVB y anti UBA. La radiación ultravioleta tiene ondas de distintos tamaños, similares a las de radio. La UVB es de onda media y la UBA es de onda larga.
Ambas son dañinas: la primera penetra superficialmente, es responsable del color bronceado de la piel y también es cancerígena. La UBA, en cambio, penetra más profundamente, tiene más efectos cancerígenos y no produce bronceado. Si la persona es muy blanca se recomienda un factor de protección 30.
La piel es el espejo del cuerpo
La piel, frontera permeable que delimita el mundo interior del exterior, tiene por una lado la función de ser una verd...