La ignorancia se ha convertido en un gran enemigo de la Diabetes Mellitus, que hace estragos en el cuerpo de quienes la padecen.
Controlar la diabetes es fundamental para la vida, de allí que algunas campañas educativas sobre esta dolencia crónica, utilicen frases como “En diabetes, el control es vida”.
Es curioso pero muchas personas con Diabetes Mellitus, desconocen que padecen la enfermedad, razón por la cual no la controlan ni la tratan, según un estudio publicado por la Asociación Latinoamericana de Diabetes.
Según el mismo estudio, un 68 por ciento de los diagnósticos de diabetes se realizan por azar, con generalmente como consecuencia de la manifestación clínica de una de sus complicaciones crónicas.
Según parece, la ignorancia se ha convertido en un gran enemigo de la Diabetes Mellitus, que hace estragos en el cuerpo de quienes la padecen. Es por ello que los especialistas afirman que la educación es un factor fundamental, y que se debe informar masivamente sobre el tema. Además, si se tienen antecedentes familiares de la dolencia, obesidad, hipertensión, altos niveles de colesterol, conviene realizarse un chequeo anual.
Por otro lado existen las personas que han sido diagnosticadas pero que logran llevar al pie de la letra el tratamiento, mientras el 20 a 30 por ciento de quienes conocen su diagnóstico no realiza ningún tipo de control clínico-bioquímico o de tratamiento de su enfermedad, según este estudio.
Aunque pocos se dan por enterados, los candidatos a padecer esta dolencia no son pocos: alrededor del 6 por ciento de la población adulta en América latina se reparte entre la Diabetes tipo 1 y tipo 2. Esta última acapara la mayoría de los casos, el 90 por ciento. La Diabetes tipo 1 se manifiesta claramente desde el comienzo con los síntomas clásicos: aumento de sed, mayor volumen para orinar, pérdida de peso, debilidad e incremento del apetito. Pero en la 2, la evolución es más solapada, no da signos o no llaman tanto la atención para quien no está alerta.
La falta de información sumada a las características de presentación poco llamativa en la mayoría de los casos demora la visita al especialista. Una alteración visual, una infección a repetición, problemas de potencia sexual masculina, suelen ser las complicaciones que motivan la consulta de una diabetes que ya lleva cinco años de evolución.
Un simple análisis de rutina evitaría muchos dolores de cabeza. Se trata de medir la glucosa en sangre, dado que la diabetes es producida por una alteración en su metabolismo. Este azúcar, que es la principal fuente de energía, se utiliza mal debido a un defecto total o parcial de la insulina, -la hormona producida por el páncreas, que controla el metabolismo de la glucosa.
Silenciosa y tenazmente, este exceso de azúcar en la sangre socava el organismo y puede conducir a resultados amargos. Tal como lo demuestran las estadísticas: la diabetes es la primera causa de ceguera no traumática en el mundo, resulta uno de los principales motivos de amputaciones de miembros inferiores por complicaciones de pie diabético y es cofactor de arteroesclerosis con todas sus consecuencias, como el infarto de miocardio y otras.
Más cerca del fin de la diabetes
La cura definitiva de la diabetes a través del trasplante de células madre podría estar cada vez más cerca, después...