La consecuencia más devastadora de la osteoporosis son las fracturas que pueden darse en cualquier parte del cuerpo y especialmente en la cadera.
En la actualidad la osteoporosis provoca 1,6 millones de fracturas de cadera en todo el mundo cada año. Entre aquellas pacientes que han sufrido una fractura de cadera, aproximadamente 1 de cada 5 morirá durante el siguiente año y un 40% será incapaz de caminar de manera independiente un año después.
La osteoporosis se caracteriza por el incremento de la fragilidad de los huesos y por el riesgo de fractura. Esta enfermedad afecta de manera "silenciosa" a la masa ósea y hace que los huesos pierdan densidad y calidad.
La consecuencia más devastadora de la osteoporosis son las fracturas que pueden darse en cualquier parte del cuerpo, provocan dolor crónico y reduciendo la movilidad. La fractura de cadera es la que tiene el mayor impacto en la calidad de vida de quienes padecen esta enfermedad y también la que aumenta el riesgo de muerte. Una mujer de 50 años tiene alrededor de un 40% de riesgo de sufrir una fractura osteoporótica.
Las fracturas osteoporóticas constituyen un problema de salud pública responsable de discapacidad funcional, costes adicionales de atención sanitaria y aumento de la mortalidad. En el caso de las mujeres mayores de 45 años, la fractura osteoporótica y especialmente la de cadera, provoca al año más días de hospitalización que los generados por patologías con mayor impacto mediático como los infartos de miocardio, cáncer de pulmón o diabetes.
No sólo es importante tratar a la paciente frente al riesgo de fracturas de cadera sino que también es clave tratarlas de manera efectiva. Entre los tratamientos para combatir la osteoporosis, el más utilizado es la familia de los bifosfonatos, aunque no todos han demostrado la misma eficacia.