Los efectos del plomo suelen sentirse tras haberse acumulado en el organismo durante un periodo de tiempo. Los síntomas se presentan de acuerdo a la cantidad de plomo que se tenga en el organismo. En etapas tempranas puede incluir: dolores de cabeza, fatiga o cansancio general del cuerpo, malestar estomacal, insomnio, irritabilidad, sabor metálico , pérdida de apetito.
Si la exposición al plomo es elevada, puede producir encefalopatías graves que pueden causar la muerte o dejar secuelas permanentes como incapacidades o retardo mental.
Otros síntomas de la Plombemia o Saturnismo incluyen: cefaleas, náuseas y cólicos, debilidad y anemia, estreñimiento y trastornos gastrointestinales, parálisis en tobillos y muñecas , problemas sicomotores, incapacidad de lectura, disminución de la inteligencia y deterioro de la memoria; problemas de audición y equilibrio; aumento de la presión sanguínea, hasta conducta antisocial, agresiva o delictual.
Factores de riesgo
La Plombemia o Saturnismo perjudica especialmente la salud de los fetos en desarrollo, bebés y niños pequeños, afectando su crecimiento y desarrollo, aún cuando las cantidades de inhalación o ingesta de plomo sean mínimas. Se sabe que los niños llegan a absorber hasta un 50% del plomo atmosférico, mientras que los adultos absorben aproximadamente el 20%.
La Plombemia o Saturnismo es una enfermedad usualmente ligada a situaciones de pobreza, sin embargo, no es un padecimiento exclusivo de las minorías étnicas o de las familias de bajos recursos, ya que toda la población está expuesta a la enfermedad.
Las personas que viven en grandes áreas metropolitanas, en edificios antiguos o en casas construidas antes de 1978, tienen mayor riesgo de presentar una intoxicación por plomo.
Las fuentes potenciales de exposición al plomo incluyen ciertas actividades ocupacionales y aunque actualmente existe un mayor control, las cantidades existentes en el aire y en ciertos lugares cercanos a fábricas y obras en construcción de las que se desprenden emanaciones tóxicas, hacen que el plomo sea uno de los contaminantes ambientales de mayor riesgo para la salud, al encontrarse presente en el medioambiente en forma de vapor, aerosol o polvo.
La inadecuada manipulación del plomo como insumo en la fabricación de objetos de plástico, municiones, baterías, cerámicas y juguetes, entre otros, representa otra fuente de intoxicación por plomo, así como las cañerías o soldaduras de dicho metal por las que fluye el agua potable, las latas de conservas selladas con plomo y hasta la tierra contaminada que se traslada a través de la ropa o zapatos, desde los centros laborales de alta exposición hasta los hogares.