Muerte súbita infantil podría reducirse con el uso de un ventilador
Acostar a los niños de espalda para dormir es el mejor consejo para evitar el SMSL (SIDS en inglés), una causa de muerte todavía misteriosa. Los expertos recomiendan también colocar un colchón firme, retirar los juguetes y almohadas de la cuna e impedir que los infantes reciban demasiado calor.
Dichas prácticas contribuyeron a reducir la muerte por SMSL en más de la mitad durante una década, a 2,100 casos, en 2003. Pero todavía sigue siendo la causa principal de muerte en infantes de 1 mes a 1 año de vida.
"El ambiente del sueño del bebé tiene una importancia real", dijo el principal autor del estudio, el Dr. De-Kun Li, de la División de Investigación Kaiser Permanente en Oakland. "Esto sugiere, me parece, que mejorar la ventilación del cuarto puede reducir aún más el riesgo".
El SMLS es la muerte súbita de un infante por lo demás saludable que no puede atribuirse a ninguna otra causa. Estos bebés podrían tener anormalidades cerebrales que les impidan respirar y despertarse al no recibir suficiente oxígeno.
El nuevo estudio, publicado en los Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine de octubre, ofrece otro modo de asegurarse de que los bebés reciban aire suficiente.
Se necesita más investigación, advirtió la Dra. Fern Hauck, de la Universidad de Virginia en Charlottesville, pero agregó que vale la pena considerar el uso del ventilador.
"Este es el primer estudio que, según sabemos, ha atacado esta cuestión", dijo Hauck, miembro del grupo de tareas del SMSL en la Academia Estadounidense de Pediatría.
Los investigadores entrevistaron a las madres de 185 infantes que murieron del SMSL y las madres de 312 infantes de raza y edad similares. Las madres respondieron docenas de preguntas sobre el ambiente del sueño de sus bebés.
Los expertos tuvieron en cuenta otros factores de riesgo y hallaron que el uso del ventilador tenía correlación con un 72% menos de riesgo de SMSL. Sólo el 3% de los bebés que murieron tenía un ventilador encendido durante su sueño postrero, dijeron las informantes. Eso se compara con un 12% de los bebés que sobrevivieron.
Usar el ventilador redujo el riesgo sobre todo para los bebés con ambiente precario de sueño.
El estudio abarcó infantes en 11 condados californianos. Fue apoyado por subvenciones del Instituto Nacional de Salud.