Vacuna a tus hijos antes de que comience el año escolar (I)
Las vacunas no sólo protegen la salud y evitan la propagación de enfermedades, sino que son un requisito de las escuelas.
Los programas de inmunización infantil protegen a los niños de enfermedades muy contagiosas como sarampión, paperas y varicela y de otras más peligrosas y aún fatales como polio, rubéola, tos ferina, difteria, tétano, hepatitis B, y meningitis tipo b (conocida como Hib o Hemophilus influenzae tipo b).
Gracias a estos programas las enfermedades como polio y difteria ahora son muy raras en países como Estados Unidos, según informan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés). No obstante, es importante que los niños reciban la protección adecuada.
¿Qué hacer para vacunar a tus hijos?
Sigue estos sencillos pasos:
• Programa una cita con tu médico u otro lugar que ofrece inmunizaciones: la escuela de tus hijos, tu trabajo, las clínicas comunitarias o ciertas agencias del Gobierno. Si tus hijos asisten a la escuela o guardería programa la cita lo antes posible —generalmente estas instituciones requieren que los niños estén vacunados para poder asistir.
• Lleva los registros de inmunización de tus hijos a la cita. Una vez ahí recibirás una hoja informativa que explica los beneficios y riesgos de éstas.
• Informa al médico o personal de salud sobre cualquier reacción negativa que tú, el niño que va a recibir la vacuna o sus hermanos hayan tenido a alguna inmunización. También indícale al médico si el niño ha tenido reacciones alérgicas a las mismas o si está enfermo.
• Averigua cuáles son las próximas inmunizaciones que le corresponden a tus hijos y cuándo deben recibirlas. Consulta los calendarios de inmunización en la próxima sección.
• Mantente al tanto de la condición de tu hijo después de vacunarlo. Normalmente las reacciones a las vacunas son leves, pero existe la posibilidad de reacciones severas que necesitan atención médica.